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El Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del Comité Internacional de Pesas y Medidas (ARM-CIPM): pasado, presente y futuro.

Andy Henson
Andy Henson
Director del Departamento de Relaciones Internacional y Comunicación
BIPM

Resumen: Representantes de 98 institutos han firmado hasta ahora el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del Comité Internacional de Pesas y Medidas (ARM-CIPM), que incluye otros 152 institutos designados por estos signatarios. Estos institutos provienen de 53 Estados miembros, 41 Estados asociados y Economías de la Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM) y 4 organizaciones internacionales. A través de este acuerdo, los institutos nacionales de metrología pueden demostrar sus capacidades de medida y publicar declaraciones internacionalmente reconocidas de éstas. Se puede acceder libremente a toda la información de la base de datos —KCDB— del ARM-CIPM, la cual se ha convertido en una referencia fundamental para la comunidad de laboratorios acreditados, entre otros. En este artículo se repasa la situación que condujo al desarrollo del ARM-CIPM, detallándose su estructura, mecanismos y efectos y, finalmente, se concluye con una serie de comentarios especulativos acerca de cómo podría evolucionar este acuerdo en el futuro.

Summary:

The CIPM Mutual Recognition Arrangement (CIPM MRA) has now been signed by the representatives of 98 institutes and covers a further 152 institutes designated by these signatories. These come from 53 Member States, 41 Associate States and Economies of the CGPM, and four international organizations. Through it the national metrology institutes can demonstrate their measurement abilities and publish internationally recognized statements of their capabilities. All the data are openly available in the CIPM MRA database (the KCDB), which has become an essential reference for the accredited laboratory community amongst others. In this paper we review the situation that led to the development of the CIPM MRA, explain its structure, mechanisms and impact, and conclude with some speculative remarks as to how it might evolve in the future.

*Artículo original en inglés, traducido al español por Aina Cendra y revisado por Emilio Prieto del Centro Español de Metrología.

Introducción

El 14 de octubre de 1999, directores de 38 Institutos Nacionales de Metrología (INM) y 2 organizaciones internacionales firmaron en París el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del CIPM sobre patrones de medida nacionales y certificados de calibración y medición emitidos por los institutos nacionales de metrología (conocido, actualmente, como Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del CIPM o ARM-CIPM) [1]. Hoy en día, este acuerdo es la fuente principal para identificar capacidades nacionales reconocidas internacionalmente dentro de los institutos nacionales de metrología (INM) y de la más amplia comunidad metrológica. Los conocimientos científicos y los resultados están así a disposición de todas las partes interesadas.

El ARM del CIPM se basa en las capacidades demostradas y revisadas por expertos, que proporcionan un alto grado de confianza y seguridad. La participación en el ARM-CIPM ha crecido sustancialmente desde su lanzamiento. En abril de 2015, momento en que se redactó este artículo, este acuerdo había sido firmado por representantes de 98 institutos, procedentes de 53 Estados miembros, 41 estados Asociados y Economías de la CGPM y 4 organizaciones internacionales, lo que incluye además otros 152 institutos designados por los organismos signatarios [2].

El requisito de participación en las comparaciones científicas con contrapartes internacionales, junto al proceso de revisión por expertos, que abarca tanto el sistema de gestión de calidad como las capacidades de medida y calibración (CMC) declaradas individualmente, garantiza un alto grado de rigor en el ARM-CIPM. A su vez, esto fundamenta el reconocimiento internacional mutuo. Los nombres de los participantes, los informes y resultados de las comparaciones y las CMC, están disponibles gratuitamente al público en la base de datos de comparaciones clave del BIPM, la KCDB [3], administrada por el BIPM. En el momento de redactarse el presente artículo, la KCDB comprendía 898 comparaciones clave, 421 comparaciones suplementarias y casi 24 000 CMC revisadas por expertos [4].

A través del Comité Conjunto de Organizaciones Metrológicas Regionales y el BIPM (JCRB) [5], el BIPM gestiona el sitio web existente para la revisión interregional de CMC; el BIPM preside también el JCRB y le proporciona su secretaría ejecutiva, siempre a cargo de un INM de un Estado miembro del BIPM, por un período generalmente de dos años de duración.

Tras aproximadamente 15 años de funcionamiento, el ARM-CIPM ha madurado hasta convertirse en un pilar reconocido de la infraestructura de la calidad internacional. Puesto que son los directores de los INM los signatarios del ARM-CIPM, no se trata de un acuerdo vinculante para los gobiernos. Sin embargo, con el tiempo, la base de datos del ARM-CIPM se ha convertido en una referencia fundamental sobre las capacidades de calibración aceptadas internacionalmente de los INM y de los institutos asociados (DI, Institutos Designados, según la terminología del ARM-CIPM). Un aspecto imprevisto de este logro se ha hecho evidente en los últimos años. Los directores de los laboratorios participantes más importantes, cuyo personal se lleva la peor parte, por lo que respecta a carga de trabajo, en cuanto a pilotaje de comparaciones y revisión de las CMC, comprendieron que en la primera fase habría una carga de trabajo importante. No obstante, lo que no previeron fue la expansión del ARM-CIPM, tanto en ámbito de aplicación como en participación, con la consecuente elevación de la carga de trabajo continuo que todavía permanece en la actualidad. Después de una década y media es momento de revisar la aplicación y el funcionamiento del ARM-CIPM y garantizar su sostenibilidad para los próximos años.

Como ya se ha mencionado con anterioridad, este artículo examina algunas de las motivaciones iniciales que llevaron a la elaboración del ARM-CIPM, revisa sus estructuras, mecanismos y operación, y considera su impacto, así como su evolución en el tiempo. El artículo finaliza con las opiniones del autor sobre lo que el futuro puede deparar al Acuerdo.

Orígenes del ARM-CIPM

El telón de fondo del Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del CIPM fue el gran aumento del comercio mundial desencadenado por el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio [6], GATT por sus siglas en inglés. El GATT estableció normas de comercio justo y condujo a una reducción gradual de los aranceles, derechos y otras barreras comerciales, aplicables a bienes, servicios y a la propiedad intelectual. Aunque fue en el año 1947 cuando se inició el GATT, durante las primeras décadas este acuerdo se centró en impedir el aumento de las barreras arancelarias en lugar de centrarse en reducir los aranceles. Sin embargo, en los últimos años del GATT, las barreras arancelarias comenzaron a desaparecer y, como consecuencia, el comercio mundial se expandió. La ronda final —la Ronda Uruguay, 1986-1994 [6]— llevó a la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC). A medida que se redujeron las barreras fiscales al comercio, las barreras no arancelarias y la necesidad de superarlas adquirieron más importancia, lo que llevó a la creación del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC), que entró en vigor en 1995, a la vez que la Organización Mundial del Comercio (OMC). La necesidad de medir de forma coherente y de que los socios comerciales aceptasen esas mediciones fue fundamental para conseguir un mundo cada vez más globalizado.

Además de estos cambios en el ámbito internacional, tres desarrollos reforzaron colectivamente la necesidad de encontrar una solución global y coherente para establecer y demostrar el grado de equivalencia internacional entre los INM. Merece la pena analizar más detalladamente cada uno de estos factores y la respuesta de la comunidad internacional.

El primer factor está relacionado con los países comercializadores, con la mayor economía del mundo, los Estados Unidos de América. Muchos organismos reguladores estadounidenses exigían instrumentos específicamente calibrados por el INM de los EE.UU., el Instituto Nacional de Patrones y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés). Mientras que la comparabilidad relativa a las unidades básicas del SI, en particular el metro y el kilogramo, se estableció bajo los auspicios del CIPM, la necesidad de tener confianza en las unidades derivadas industrialmente relevantes, tales como la presión o la fuerza, estaba convirtiéndose en una cuestión importante. En particular, los reguladores de los Estados Unidos y, por lo tanto, las empresas de suministro de equipos, exigían que las calibraciones fueran “trazables al NIST”, en lugar de “trazables al SI”. Es decir, la única ruta de trazabilidad aceptable en la calibración de instrumentos para algunos reguladores de los Estados Unidos era a través del NIST, independientemente de si el fabricante estaba o no radicado en los Estados Unidos. Esto supuso un coste importante, y demoras inaceptables para los fabricantes que no eran de los Estados Unidos y, al mismo tiempo, una carga adicional no deseada para el NIST, que cada vez recibía más solicitudes para calibrar instrumentos de clientes no estadounidenses. Desde principios de la década de los 80, los INM de las principales naciones comerciales lograron aliviar la carga de sus fabricantes mediante la firma de acuerdos bilaterales con el NIST, a menudo apoyados por comparaciones bilaterales, que demostraban la equivalencia de sus patrones de medida con los del NIST. El NIST, a su vez, formó a los organismos reguladores de los Estados Unidos lo mejor que pudo, dándoles asesoramiento y conocimiento técnico sobre la cuestión, a menudo caso por caso. Esto permitió que el organismo regulador aceptase, si así lo decidía, la calibración por el INM extranjero del equipo del fabricante del instrumento.

El CIPM ya reconoció esta tendencia en 1983 [7], aunque en un principio era reacio a intervenir en lo que esencialmente era una cuestión entre pares de naciones soberanas. Sin embargo, reconoció que si otras naciones adoptasen el mismo enfoque, esto podría dar lugar a una red de relaciones bilaterales inmanejable. Asimismo, el CIPM reconoció que los INM y las industrias de los países más pequeños corrían el riesgo de ser desfavorecidos, sin una “influencia del comercio” que justificara la prioridad de concluir un acuerdo bilateral y llevar a cabo las comparaciones de apoyo para su INM. Alrededor del 1986 empezaron a debatirse dentro del CIPM los primeros conceptos sobre un tipo de enfoque de coordinación centralizada, pero fue necesario esperar más de diez años, y responder a los otros dos factores, antes de que el CIPM alcanzara un consenso para seguir avanzando.

El segundo factor está relacionado con la aparición de un sistema de acreditación de laboratorios en la Comunidad Europea. A principios de la década de los 90, la certificación de los fabricantes y, en consecuencia, la acreditación de los laboratorios de calibración y ensayo que la apoyaban, era cada vez más importante. En Europa, la acreditación de laboratorios se expandió con bastante rapidez, como forma de garantizar la confianza industrial en las calibraciones de toda la Comunidad Europea (hoy, Unión Europea), con sus diferentes idiomas, culturas y sistemas jurídicos. En poco tiempo, se adoptó mundialmente el sistema de acreditación, con algunas variaciones en la implementación. La acreditación de laboratorios formalizó sistémicamente la necesidad de contar con competencia metrológica y demostrarla basándose en una trazabilidad metrológica creíble. La Cooperación Internacional de Acreditación de Laboratorios (ILAC) comenzó a valorar la importancia de la comunidad metrológica internacional de cara a las necesidades de sus organismos de acreditación nacionales, y de los laboratorios de calibración y ensayo acreditados (de los cuales actualmente hay unos 49 000 en todo el mundo). Estos laboratorios de calibración comerciales tenían que demostrar que sus equipos habían sido calibrados por un organismo competente y tenían la trazabilidad metrológica adecuada. La comunidad de acreditación necesitaba contar con una herramienta que le asegurara que las capacidades de medida que ofrecían los INM estaban justificadas; por ello, la ILAC solicitó la creación de una base de datos que ofreciese información y garantías sobre fuentes de trazabilidad metrológica fiables y reconocidas internacionalmente.

El tercer factor se dio paralelamente al surgimiento y fortalecimiento de la cooperación en metrología regional a través de lo que ahora se conoce como Organizaciones Metrológicas Regionales (OMR). Después de que surgiese en 1977 la iniciativa del Consejo Científico de la Commonwealth (Mancomunidad de Naciones del antiguo Imperio Británico), en el año 1980 se estableció el Programa de Metrología de Asia-Pacífico (APMP). A ello le siguió EUROMET, la Asociación Europea de Institutos Nacionales de Metrología (actualmente EURAMET), en 1987; el Sistema Interamericano de Metrología (SIM) en 1988; la Cooperación Euroasiática de Instituciones Metrológicas Nacionales (COOMET) en 1991; y el Sistema Intraafricano de Metrología (AFRIMETS) en 2007. Como las comparaciones son la herramienta clave que permite a los INM evaluar su progreso científico, así como demostrar su capacidad en cuanto a prestación de servicios se refiere, las OMR empezaron a organizar comparaciones regionales para demostrar la comparabilidad de aquellos de sus miembros cuyas capacidades no eran lo suficientemente avanzadas como para poder participar en el plano mundial. Surgió pues una necesidad cada vez más urgente de vincular de alguna manera estas comparaciones regionales con las del CIPM y el BIPM.

En 1994, con la creciente aceptación de la necesidad de una actividad mundial coordinada, el CIPM generó un proyecto de resolución para someterlo a consideración de la CGPM en su reunión de octubre de 1995. Esta resolución, que se adoptó como Resolución 2 (1995) [8], establecía los principios de lo que sería el ARM-CIPM cuatro años más tarde.

Así pues, hacia finales de 1995 se sentaron las bases para el ARM-CIPM. Lo que faltaba era una consulta continuada y un proceso de redacción llevado a cabo por el BIPM, que implicaba al CIPM y a los directores de los INM (que serían los futuros signatarios). En 1996, durante la reunión del CIPM, se establecieron los elementos principales; no obstante, el ajuste de los detalles y la obtención del apoyo de los INM supuso una gran carga de trabajo y de habilidades diplomáticas para todos los involucrados. En particular, muchos INM no estaban acostumbrados a que sus capacidades fuesen revisadas rutinariamente por expertos, en un plano internacional, piedra angular del proceso propuesto, y tardaron bastante tiempo en sentirse cómodos con este proceder. Además, en aquel entonces, la Guía ISO 25 (ahora ISO/IEC 17025) no estaba internacionalmente aceptada por todos los INM, por lo que los requisitos de los sistemas de gestión de calidad de los laboratorios tuvieron que conformarse a satisfación de los participantes. Fue necesario pues revisar de nuevo el enfoque para establecer los valores de referencia, así como el significado de equivalencia. El abordar de la mejor manera cómo hacer frente a los diferentes puntos de vista sobre una amplia variedad de cuestiones llevó su tiempo.

Lanzamiento del ARM-CIPM

En octubre de 1999, durante la 21ª reunión de la CGPM, se adoptó la Resolución 2, que formalmente allanaba el camino para la firma del ARM-CIPM. En la Resolución 2 (1999) la CGPM invitó a [8]:

  • todos los Estados miembros de la Convención del Metro a participar en el acuerdo, autorizando al director de cada instituto nacional de metrología designado en su país, a firmar el acuerdo,

  • todos los Estados miembros a esforzarse por poner en práctica el acuerdo y animar a otras autoridades de su país, a reconocer la equivalencia de los patrones de medida nacionales y los certificados de calibración y medición de ellos derivados,

  • todos los Estados a utilizar este acuerdo como base para reconocer los patrones de medida nacionales y los certificados de calibración y medición de los institutos nacionales de metrología signatarios.

El 14 de octubre de 1999, los directores de los INM de 38 Estados miembros y dos organizaciones internacionales firmaron el documento y, finalmente, el ARM-CIPM se puso en marcha.

Paralelamente, tras celebrar consultas con la OMC, se consideró que el ARM-CIPM en sí no suponía un obstáculo técnico al comercio. El CIPM creó un nuevo estatus de "Asociados de la Conferencia General de Pesas y Medidas" para permitir que los Estados que aún no estaban preparados para convertirse en Estados miembros —y, en casos especiales, algunas Economías— tuvieran la oportunidad de participar en el ARM-CIPM. Así, junto con la Resolución 2 (1999) relativa al ARM-CIPM, la 21ª CGPM adoptó también la Resolución 3 (1999) [8], que sentaba las bases para la participación en el ARM-CIPM de los INM, de Estados asociados o Economías. Según el tamaño de la economía de un estado, a los Estados asociados se les permitió participar en el ARM-CIPM con una cuota diez veces inferior a la contribución mínima que pagarían en caso de ser Estados miembros 1.

Estructura y mecanismos del ARM-CIPM

Los objetivos del ARM-CIPM son [1] establecer el grado de equivalencia de los patrones nacionales de medida mantenidos por los INM; proporcionar el reconocimiento mutuo de los certificados de calibración y medición emitidos por los INM; y, con ello, proporcionar a los gobiernos y otras partes una base técnica segura para llegar a acuerdos más amplios relacionados con el comercio internacional, las transacciones comerciales y las cuestiones reglamentarias.

Los directores de los INM firman el ARM-CIPM con la aprobación de las autoridades competentes de sus propios países y, por lo tanto, aceptan el proceso especificado en el ARM-CIPM para establecer la base de datos del ARM-CIPM. Asimismo, acuerdan reconocer los resultados de las comparaciones clave y suplementarias, tal como se reflejan en la base de datos del ARM-CIPM, y las Capacidades de Medida y Calibración (CMC) publicadas, de otros INM y DI participantes 2.

También participa un número limitado de organizaciones internacionales. En la actualidad hay cuatro de tales organizaciones [2]: la Agencia Espacial Europea (ESA); el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); el Instituto de Mediciones y Materiales Referencia (IMMR); y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Los tres elementos fundamentales que conducen a la aprobación de las CMC de un instituto son:

  1. la participación del instituto en comparaciones científicas acordadas y revisadas;

  2. la operación del instituto bajo un sistema de gestión de calidad apropiado y admitido;

  3. la revisión (regional e interregional) por expertos internacionales, de las capacidades de calibración y medición declaradas.

A continuación se ofrece una visión general del proceso. No obstante, para más detalles consúltese el texto del ARM-CIPM, disponible en el sitio web del BIPM [1].

Los resultados del ARM-CIPM son declaraciones internacionalmente aprobadas y publicadas de las CMC de los participantes [3]. La base técnica es la competencia demostrada en comparaciones internacionales, clave y suplementarias, y el funcionamiento en los INM de sistemas de calidad revisados por expertos.

Se exige que los institutos participantes operen bajo un sistema de gestión de la calidad apropiado (esencialmente esto actualmente significa conforme a la norma ISO/IEC 17025, y para los que proporcionan materiales de referencia, la Guía ISO 34) que cubra las capacidades de calibración y medida a declarar mediante el ARM-CIPM. Debido a las diferencias geográficas, técnicas y de organización entre las OMR, cada una de estas ha adaptado su proceso de revisión del sistema de gestión de la calidad, para su optimización en su propia región, pero manteniendo las directrices del JCRB. Por ejemplo, en APMP, donde la mayoría de los laboratorios también están acreditados, el proceso de revisión está estrechamente vinculado al sistema de acreditación regional. Los evaluadores se eligen conjuntamente y los datos de evaluación se usan tanto para la acreditación como para el ARM-CIPM, evitando así la duplicación de esfuerzos.

Tras la participación satisfactoria en comparaciones apropiadas, los institutos participantes declaran sus CMC, que están sujetas a dos rondas de revisión por expertos. En primer lugar, las CMC se revisan en la OMR de la cual el instituto que las declara es miembro. Una vez resuelta cualquier observación de la propia OMR, las CMC están sujetas a una segunda ronda de revisión interregional llevada a cabo, en paralelo, por las otras OMR. El resultado es el reconocimiento internacional de las capacidades de medida de los institutos participantes.

Toda la información está disponible al público en Internet, en la base de datos del ARM-CIPM [3] gestionada por el BIPM. La base de datos, comúnmente conocida como KCDB por sus siglas en inglés (base de datos de comparaciones clave del BIPM, que ofrece más que detalles de las comparaciones) se compone de cuatro partes:

  • Apéndice A: lista de los INM signatarios y de los institutos designados;

  • Apéndice B: detalles completos de las comparaciones registradas;

  • Apéndice C: lista de las Capacidades de Medida y Calibración (CMC) aprobadas internacionalmente;

  • Apéndice D: lista de las comparaciones clave (aunque, en la práctica, es algo redundante, dada la información proporcionada en el Apéndice B).

La coordinación general es asunto del BIPM, bajo la autoridad del CIPM. Los comités consultivos del CIPM, las OMR y el BIPM son responsables de organizar y ejecutar las comparaciones clave y suplementarias. El Comité Conjunto de las Organizaciones Regionales de Metrología y el BIPM (JCRB) [5] se encarga de coordinar las actividades entre las OMR, particularmente en lo relativo a la revisión interregional de las CMC.

Comparaciones claves y suplementarias

Las comparaciones científicas son el elemento constructivo básico que permite a los INM demostrar que están “obteniendo la respuesta correcta” y estimando adecuadamente la incertidumbre de sus resultados. Los temas de las comparaciones clave los deciden los comités consultivos (CC), y estos mismos temas son también adoptados a menudo como comparaciones clave por las OMR, que a su vez pueden realizar comparaciones suplementarias para cumplir requisitos de medición específicos.

Cuando se lanzó el ARM-CIPM, se definió un período formal de transición [1], hasta que se completase la primera ola de comparaciones clave y suplementarias. Durante este período se mantuvo cierta flexibilidad ya que se reconoció que los procesos tardarían en ponerse al día, por la carga de evaluaciones/revisiones de los sistemas de gestión de la calidad, por ejemplo. El período de transición se dio por finalizado a finales de 2003 (y, en el caso de la química, a finales de 2005).

Durante estos primeros años, los INM, las OMR y los Comités Consultivos del CIPM trabajaron duramente organizando y ejecutando las comparaciones y analizando los resultados. Al mismo tiempo, mientras que algunos INM tenían sistemas de calidad formales, muchos otros no los tenían; por lo que tuvieron que desarrollar sistemas válidos a partir de cero. Tras ello, todos los sistemas de calidad fueron revisados por expertos de las OMR. Los INM y DI también trabajaron en el desarrollo de sus propias CMC y en la revisión de las CMC de otros INM y DI.

Para mayo de 2004, justo después del final del período de transición, se habían registrado 470 comparaciones clave en la KCDB [4], de las cuales 324 fueron realizadas por los CC y el BIPM, y 146 por una de las cinco OMR que participan en el JCRB. De estas, alrededor de una quinta parte se llevó a cabo antes de la firma del ARM-CIPM, por lo que no necesariamente cumplían todos los aspectos procedimentales. Sin embargo, los resultados se tuvieron en cuenta como forma de proporcionar una "equivalencia provisional" que les permitió usarlos para apoyar las declaraciones de CMC.

La Figura 1 muestra el número acumulado de comparaciones registradas en la KCDB. Desde 2003, la tasa media de registro de nuevas comparaciones clave ha sido más o menos constante, alrededor de 40 nuevas comparaciones clave por año (véase la Figura 2). En los últimos años puede observarse una ligera reducción de esta tasa, probablemente como resultado de la planificación estratégica llevada a cabo desde 2013, que condujo a cierta racionalización. Está claro que las nuevas comparaciones siguen siendo necesarias, no solo porque deben sustentar las nuevas capacidades, sino también porque las comparaciones originales quedan anticuadas y deben repetirse.

El número de comparaciones suplementarias de las OMR, por el contrario, muestra un aumento moderado pero constante, tal vez impulsado por los miembros de las OMR sin capacidad para actuar en los niveles más altos de la metrología y que están desarrollando sus capacidades y necesitan participar en comparaciones. Las comparaciones suplementarias suelen realizarse por dos razones principales. En primer lugar, un INM puede que pierda un ciclo de comparación y necesite demostrar sus capacidades. En segundo lugar, la OMR puede tener necesidades regionales específicas, no cubiertas por las comparaciones clave. Las comparaciones clave solo abordan técnicas clave o “puntos clave”, por lo que una OMR puede desear realizar una comparación relativa a una técnica mucho más específica que no se considere clave. Esto podría deberse a que tienen INM miembros que no son capaces de participar en la metrología de alto nivel abordada en las comparaciones clave, pero sin embargo tienen que ser capaces de dar soporte a las CMC declaradas.

Figura
1.
Número total de comparaciones clave y suplementarias
registradas en la KCDB
Figura 1. Número total de comparaciones clave y suplementarias registradas en la KCDB [4].
Figura
2.
Número de nuevas comparaciones registradas en la KCDB por
períodos anuales cuya fecha final aparece indicada en el eje x
Figura 2. Número de nuevas comparaciones registradas en la KCDB por períodos anuales cuya fecha final aparece indicada en el eje x [4].

Capacidades de Medida y Calibración (CMC)

Inicialmente, las CMC son revisadas por el INM que las crea y más tarde por expertos del comité técnico correspondiente de la OMR en la que se encuadra. Cuando la OMR inicial da su aprobación, las CMC se someten a un proceso de revisión interregional. Las CMC, generalmente en lotes, se ponen en una página especial del sitio web del JCRB. El JCRB ha establecido plazos para esta revisión interregional, para evitar que se estanque por inacción de las OMR que llevan a cabo la revisión. Las OMR deben indicar, en un plazo de tres semanas desde que las CMC se ponen en dicha página web, su intención de revisarlas utilizando un proceso estandarizado en línea; de lo contrario, perderán su derecho a la revisión.

No hay un plazo fijo para las revisiones ya que el tamaño de un lote y la complejidad de las CMC dentro de un lote dado varían considerablemente. No obstante, las OMR establecen y comunican sus propios plazos de revisión, y deben respetarlos. Históricamente, todas la OMR revisaban todos los lotes; sin embargo, en la actualidad, algunos comités consultivos se han organizado para repartirse el trabajo de revisión y reducir la redundancia en el proceso. Sin embargo, todas las CMC deben ser revisadas por expertos de una OMR adicional, como mínimo. En la gran mayoría de los casos, incluso en la actualidad, las CMC son revisadas por más de una región en la etapa interregional.

Figura
3.
Evolución del número de CMC que aparecen en la KCDB
Figura 3. Evolución del número de CMC que aparecen en la KCDB [4]

La Figura 3 muestra el número total de CMC publicadas a lo largo del tiempo. En mayo de 2004, justo después de concluir el período de transición, la KCDB ya contenía más de 17 000 CMC, alrededor de dos tercios del número de la base de datos actual. En su décimo aniversario, hacia finales de 2009, había más de 21 000 CMC publicadas en la KCDB y el número de comparaciones registradas se había duplicado, alcanzando 664 comparaciones clave y 218 comparaciones suplementarias.

El número de CMC continuó aumentando hasta marzo de 2013, cuando la curva se aplanó. Sin embargo, la interpretación de los números es complicada por los cambios que se han realizado en la forma de presentar algunas de las CMC. A finales de 2004, EURAMET —entonces EUROMET— introdujo la utilización de tablas de incertidumbre para la transferencia de corriente y tensión, permitiendo que la información sobre la incertidumbre se mostrase de forma más sucinta y reduciendo la necesidad de que el INM presentase múltiples líneas de entrada. Esto dio lugar a una caída en el número de CMC, aunque no en la cantidad de información de la KCDB. En 2013 EURAMET decidió adoptar las tablas de incertidumbre —a veces denominadas matrices de incertidumbre— en toda su gama de CMC de electricidad y magnetismo, y en 2015 el APMP hizo lo mismo.

Alrededor del año 2005, se detectó la necesidad de un mecanismo que permitiera la suspensión temporal de las CMC. Este mecanismo se conoce, aunque de forma algo engañosa, como “desactivación” de las CMC. Para los usuarios de la KCDB estas CMC desactivadas son invisibles e inaccesibles, aunque permanecen en la base de datos listas para su reactivación cuando se aporten evidencias de haber solucionado el motivo que causó su suspensión temporal. Mucho más tarde se observó que algunas CMC se mantenían en este estado de “desactivación” durante largos períodos, y se introdujeron procedimientos formales para manejar tanto la desactivación como la reactivación, o la supresión de las CMC.

En 2004, a propuesta de una serie de INM, se adoptó un logotipo del ARM-CIPM [9]. Esto permite que los INM que han obtenido permiso explícito, incluyan el logotipo del ARM-CIPM en los certificados de calibración cubiertos por las CMC publicadas en la KCDB. Más recientemente esto se ha extendido a los certificados de verificación (de especial importancia en COOMET) y a la documentación de los Materiales de Referencia Certificados (CRM), siempre que estos estén cubiertos por las entradas CMC en la KCDB.

ARM-CIPM hoy en día

Como se ha mencionado con anterioridad, el ARM-CIPM ha sido firmado por los representantes de 98 institutos —de 53 Estados miembros, 41 Asociados de la CGPM y 4 organizaciones internacionales— e incluye otros 152 institutos designados por los organismos signatarios [2].

La página web de la KCDB recibe aproximadamente 11 000 visitas al mes [4] (descontando visitas de muy corta duración). Aunque no es sorprendente que la comunidad de INM sea la comunidad más numerosa, a la hora de visitar la KCDB (véase la figura 4), también hay un número considerable de visitantes externos, sobre todo procedentes de laboratorios de calibración y ensayo.

Figura
4.¿Quién visita la KCDB?
Figura 4.¿Quién visita la KCDB? [4]

Los INM acceden a la base de datos por muy diversas razones, por ejemplo, para comprobar sus propias capacidades y compararlas con las de otros, para evaluar el estado de la técnica durante el proceso de revisión de las CMC, o quizás para buscar fuentes de trazabilidad para patrones nacionales que no son primarios. Además, en muchos países el INM actúa como "portal" para los organismos reguladores y otros usuarios. Es decir, la consulta por tercera parte va dirigida al INM, que a su vez utiliza su conocimiento y familiaridad con la base de datos y su contenido, así como su experiencia en la comprensión de los retos de medición, para asesorar al cliente. En consecuencia, muchas de las visitas de INM a la base de datos pueden deberse a servicios de consultoría externos.

A 1 de marzo de 2015, la KCDB incluía un total de 23 969 CMC [4]:

  • 14 180 sobre física general,

  • 4 022 sobren radiaciones ionizantes, y

  • 5 767 sobre química

La distribución de las CMC entre las OMR es muy desigual, como puede observarse a continuación:

  • AFRIMETS: 446

  • APMP: 5 348

  • COOMET: 2 264

  • EURAMET: 10 737

  • SIM: 4 925

El saldo no incluido en la distribución por OMR proviene de las organizaciones internacionales.

Desde el 1 de marzo de 2015, la KCDB abarca 898 comparaciones clave, con la siguiente distribución [4]:

  • 89 del BIPM,

  • 436 de los CC,

  • 4 de AFRIMETS,

  • 127 de APMP,

  • 42 de COOMET,

  • 147 de EURAMET, y

  • 53 del SIM.

Uno de los objetivos más amplios, citados en el ARM-CIPM, es proporcionar a los gobiernos y otras partes una base técnica segura para llegar a acuerdos más amplios relacionados con el comercio internacional, las transacciones comerciales y las cuestiones reglamentarias. La expresión más evidente de esto, por el amplio reconocimiento y aceptación de la KCDB, se reflejó en su inclusión como fuente fiable y conveniente de mediciones trazables aceptadas internacionalmente en el documento “Política de la ILAC sobre trazabilidad de los resultados de medición” ('ILAC-P10:01/2013. ILAC Policy on the Traceability of Measurement Results), de 2013 '[10]. De este modo, los 49 000 laboratorios de calibración y ensayo acreditados de todo el mundo quedan referenciados al sistema internacional, ayudando así a asegurar la cadena ininterrumpida de mediciones al SI utilizadas por la industria y la sociedad en general.

Hay muchos ejemplos en los que el ARM-CIPM ha tenido un impacto práctico y el INM coreano, KRISS, ha resumido algunos. Uno de ellos se refiere a un fabricante coreano contratado para desarrollar, fabricar y entregar dos plataformas marinas especiales a un consorcio petrolero que opera en la Federación Rusa. Estas plataformas contienen miles de bucles de instrumentación, y en este caso, alrededor de 600 bucles sujetos a control metrológico estatal, que comprenden unos 10 000 instrumentos de medida, de aproximadamente 60 tipos diferentes. El requisito era obtener trazabilidad de los patrones de medida nacionales de la Federación Rusa, verificados por personal de la Federación Rusa de Verificación o por algún organismo acreditado y autorizado por ellos. El INM ruso, VNIIMS, utilizó la participación conjunta de los INM rusos y coreanos en el ARM-CIPM como justificación para que la calibración tuviese lugar en Corea, ahorrándose así 16 millones de dólares estadounidenses. Un proyecto de construcción similar, esta vez para una importante petrolera de los Estados Unidos, se basó en la participación del KRISS y el NIST en el ARM-CIPM, para poder ahorrar aproximadamente 11 millones de dólares americanos en las calibraciones necesarias. El tercer caso es el de un fabricante de piezas de automóviles de México, que mantiene trazabilidad al SI a través del INM coreano, y que utiliza el ARM-CIPM para suministrar piezas a un cliente importante de la India, con un ahorro de 5 millones de dólares americanos.[11]

Además, el ARM-CIPM ha ayudado indudablemente a proporcionar una base para comparar las capacidades de los INM y, por lo tanto, elevar el nivel general de la metrología en muchos estados participantes.

Revisión del ARM-CIPM y camino a seguir

En 2009 se celebró un simposio para conmemorar el décimo aniversario del ARM-CIPM, en el que se presentó una amplia variedad de ponencias a cargo de representantes de organizaciones que se sustentan en las mediciones ampliamente aceptadas. Entre ellas se encuentran la OMC, la Organización Internacional de Normalización (ISO), el ILAC, la Organización Internacional de Metrología Legal (OIML), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO) y Boeing.

El simposio fue, en gran parte, una celebración del éxito del ARM-CIPM; sin embargo, no sorprende que los pensamientos también se centrasen en el futuro. En una sesión titulada 'El ARM-CIPM, hoy y mañana: ¿Cómo podría evolucionar el ARM-CIPM para dar soporte a las necesidades metrológicas de otros sectores de la sociedad', representantes de la comunidad metrológica y partes interesadas subrayaron los desafíos que deparaba el futuro, incluyendo algunas especulaciones acerca de cómo podría evolucionar el ARM-CIPM. Si bien hubo un reconocimiento de la necesidad y el valor del ARM-CIPM para facilitar la trazabilidad internacionalmente aceptada, la comunidad de INM puso en duda la sostenibilidad de la carga de trabajo del ARM-CIPM a largo plazo. En un mundo que requiere mediciones en campos cada vez más amplios, con incertidumbres cada vez menores, y en los que se involucran cada vez más países, no se apreciaron indicios de debilitamiento de los factores que mantienen la carga de trabajo.

En este debate de 2009 se resumieron las preocupaciones de los principales INM para los próximos años. Probablemente sea cierto que cuando se concibió el ARM-CIPM, su éxito y asimilación no se había previsto plenamente. Mientras que la carga de trabajo inicial sí se había anticipado correctamente, la carga actual, no. Las nuevas áreas de la metrología, como la química, junto con los INM emergentes que desean demostrar sus capacidades, así como los INM establecidos que amplían sus campos de actuación, se suman a la carga de liderazgo que recae desproporcionadamente en un número limitado de INM líderes. Esta carga no solo se refiere a la participación en comparaciones, sino también a la revisión por expertos de los sistemas de gestión de calidad y al examen de las CMC.

En marzo de 2013, el JCRB organizó un taller sobre revisión de CMC, que trajo algunas mejoras útiles en la eficiencia, aunque no cambios sustanciales en el campo de aplicación o en la ejecución. En un debate celebrado en una reunión de representantes de Estados miembros y de directores de INM, en octubre de 2013, del que se hizo eco el CIPM, se llegó a la conclusión de que era el momento de profundizar: "Hay una necesidad de revisar la eficacia y eficiencia del ARM-CIPM." [7]

Casi al mismo tiempo, y en paralelo, se llevó a cabo un ejercicio de estrategia (publicado en las páginas web del BIPM) por cada uno de los Comités Consultivos del CIPM. Este ejercicio ha ayudado ya a gestionar y racionalizar el número de comparaciones CC planificadas. Sin duda, en el futuro proseguirán los esfuerzos en la revisión para asegurar que el conjunto de comparaciones alcance el equilibrio óptimo para generar confianza con un nivel de esfuerzo sostenible.

El CIPM comenzó a planificar un taller dirigido a las partes interesadas en el ARM-CIPM, para abordar la sostenibilidad del acuerdo, y para asegurar que todos los Estados miembros tuviesen claros los objetivos, redactó una resolución, que se adoptó como Resolución 5 [8]en noviembre de 2014 durante la 25ª reunión de la CGPM.

El texto de la Resolución 5 (2014) [8] es el siguiente:

“teniendo presente:

un taller previsto para 2015 con el objetivo de participar en un amplio debate sobre el ARM-CIPM, con participación de directores de Institutos Nacionales de Metrología, representantes de Estados miembros, representantes de las OMR y otras partes interesadas relevantes, en relación con los beneficios del ARM-CIPM, y establecer puntos de vista sobre lo que funciona y lo que hay que mejorar en cuanto a su aplicación, invita

a los Comités Consultivos y al JCRB a continuar con sus esfuerzos para optimizar las operaciones dentro del marco existente y a prepararse y contribuir a una más amplia revisión en 2015,

al CIPM a establecer un grupo de trabajo dirigido por su presidente, con miembros a determinar en el taller de 2015, para llevar a cabo una revisión de la implementación y funcionamiento del ARM-CIPM,

La revisión tendrá en cuenta si el ARM-CIPM está cumpliendo en su totalidad las necesidades de las partes interesadas y buscará oportunidades para simplificar todo el sistema y para mejorar la eficiencia de los procesos, procedimientos y herramientas, incluyendo la KCDB.

Los CC, JCRB, OMR, directores de los INM y otras partes interesadas se preparan para esta revisión. Ciertamente algunos directores de INM estarán presionados por sus preocupaciones sobre la carga de trabajo a asumir, particularmente pilotando comparaciones, así como en el proceso de revisión de CMC. La revisión de CMC actual posee una redundancia interna considerable (la revisión se realiza primeramente en la región del INM y después, en una segunda etapa, se revisa en paralelo por expertos de INM seleccionados de otras regiones), así que probablemente hay margen para mejorar la eficiencia reduciendo la duplicidad de revisiones. Es también obviamente importante que la “base de expertos” de INM que están preparados para conducir las comparaciones se amplie. Hay un sentimiento general de que aquellos laboratorios que han completado la curva de aprendizaje, participado en muchas comparaciones, y publicado muchas CMC deberían estar ahora preparados para, voluntariamente, compartir la carga de trabajo, particularmente pilotando las comparaciones.

También está claro que se rediseñará la KCDB cuando se conozcan mejor las nuevas necesidades. En esta etapa se puede predecir que un requisito mínimo será la mejora de las herramientas de introducción de datos y la capacidad de búsqueda en la KCDB. Los servicios de búsqueda en las áreas de física y química de la KCDB ya se tratan por separado, pero podrían estar más divididos si fuese necesario. También puede ser interesante considerar formas alternativas para visualizar los datos de estas disciplinas. No hay duda de que otras ideas también se pondrán sobre la mesa. El BIPM, como operador del sistema, introducirá sus ideas bajo las directrices del CIPM, pero las principales aportaciones estarán a cargo de los directores de los INM, ya que son los signatarios del ARM-CIPM y proporcionan la mayor parte de los recursos necesarios para hacer que este funcione.

ILAC, en representación de los organismos de acreditación y de los laboratorios de calibración y ensayo de todo el mundo, que requieren trazabilidad al SI, también es probable que haga sugerencias. Las opiniones difieren en si la comunidad de laboratorios acreditados debe considerar el ARM-CIPM simplemente como una manera conveniente de demostrar una ruta de trazabilidad metrológica internacionalmente aceptable al SI, o la preferida. Está claro que la metrología continuará avanzando, dado que la explotación de los avances científicos requiere la capacidad de medir con niveles de exactitud cada vez más elevados. En consecuencia, existe una demanda constante de la comunidad de usuarios para que los INM continúen mejorando sus capacidades.

Conclusión

Es evidente que el ARM-CIPM ha tenido un enorme éxito, ayudando a desarrollar el libre comercio y mejorarando la comparabilidad de las mediciones en todo el mundo. Después de 15 años de funcionamiento es momento de revisar los aspectos de implementación y funcionamiento. Se ha programado un taller de revisión para mediados de octubre de 2015 y los preparativos están en marcha bajo la supervisión de un grupo de trabajo ad hoc del CIPM. En este taller se establecerá un grupo de revisión formal para hacer las recomendaciones clave de cambio y garantizar la sostenibilidad del ARM-CIPM de cara a las próximas décadas.

Nota del autor: Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no representan las opiniones del BIPM o del CIPM.

Referencias

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