EntrevistaNúmero 1

Entrevista a Michael Kühne

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Cuando en el Consejo Editorial de la todavía nonata e-medida se habló de la conveniencia de incorporar una sección de entrevistas, la propuesta se aceptó de inmediato. Las entrevistas parecen un género obligado en una revista y, además, son una herramienta muy útil para conocer, de primera mano, las opiniones de las personas más relevantes relacionadas, en este caso, con la metrología.Al tratarse la cuestión de quién sería el primer entrevistado, no hubo ninguna duda. La primera entrevista había que pedírsela al Director del Bureau International des Poids et Mesures (BIPM), Michael Kühne.

Y resultó ser una muy buena elección. Kühne hace un diagnóstico muy acertado de los problemas a los que se enfrenta la metrología mundial en la actualidad, y subraya muy acertadamente, entre las principales dificultades, las derivadas de la escasa financiación que recibe esta actividad, especialmente en tiempos de precariedad presupuestaria, en la mayoría de los países amparados bajo el paraguas del BIPM. No se queda ahí Kühne, sino que apunta la posibilidad de acudir a fuentes no tradicionales de financiación, para terminar sentenciando que “los gobiernos sabios deben ser conscientes de la contribución vital que su inversión en la infraestructura metrológica hace a la salud social y económica de un país a medio y largo plazo”.

Desde e-medida queremos agradecer no sólo la magnífica disposición del profesor Kühne a contestar a nuestra entrevista, sino también los elogios que hace de la capacidad metrológica española. El director del BIPM puede tener la seguridad de que las páginas de e-medida estarán siempre abiertas para él y para la institución que tan eficazmente dirige.

El BIPM se estableció hace 136 años y durante este tiempo las necesidades de la ciencia y la sociedad han evolucionado. ¿Cuál es papel clave del BIPM en este momento?

Dicho de una manera sencilla hoy el papel del BIPM es el mismo que era cuando se estableció, asegurar la uniformidad de las medidas en todo el mundo. En aquel tiempo había 17 países participantes, ahora hay 55 países miembros y además 34 países y economías que son asociados a la Conferencia General. Creo que el desempeño de su papel ha evolucionado constantemente conforme han ido pasando los años. En sus comienzos su finalidad era el mantenimiento del metro y del kilogramo, pero rápidamente se hizo patente que para medir longitudes con la exactitud requerida hay que ser capaz de medir la temperatura. Y así a lo largo del siglo XX la Convención del Metro expandió sus competencias para cubrir las siete unidades básicas que hoy día reconocemos como el armazón del moderno Sistema Internacional de Unidades (SI), a saber, el metro, el kilogramo, el segundo, el amperio, el kelvin, el mol y la candela. El BIPM también se estableció como instrumento de la Convención del Metro y, por tanto, está involucrado en todos los aspectos del SI, aunque nuestra actividad de laboratorio no cubre exactamente las siete unidades básicas.

¿Cuáles son las principales líneas de trabajo del BIPM actualmente?

Actualmente el BIPM dispone de laboratorios para trabajar en las áreas de masa, tiempo, electricidad, radiación ionizante y química. Engloba además las secretarías ejecutivas de los Comités Consultivos del CIPM. Por añadidura desempeña otras actividades que requieren una gran dedicación, como es el control del Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del CIPM. A menudo existe cierta confusión entre el trabajo de laboratorio del BIPM y los programas científicos de los Institutos Nacionales de Metrología. Además de su función exclusiva de diseminación del kilogramo, patrón material mantenido en el BIPM, y de crear la escala de tiempo universal coordinado (UTC) a partir de datos internacionales, el BIPM está especializado en comparar las realizaciones de los patrones nacionales y proporcionar servicios a los Estados Miembros. En cualquier INM dado, un determinado equipo realizará una comparación de alto nivel con poca frecuencia, lo más probable es que sea sólo una vez cada varios años. El equipo del BIPM, sin embargo, realiza estas comparaciones y calibraciones asociadas casi todos los días, y por lo tanto tiene mucha experiencia en ello. Esto beneficia a todos.

Mientras los INM observan y mejoran sus patrones, también quieren que sus científicos se focalicen en las necesidades de su comunidad de usuarios, por lo que no tiene sentido para ellos convertirse en especialistas en comparar patrones al más alto nivel; existiría una redundancia considerable entre países si todos lo hicieran. En la práctica, desde luego, esto no es tan simple, la capacidad del BIPM es limitada, por lo que los INM pilotan muchas comparaciones, de hecho quieren hacerlo y obviamente adquieren experiencia. Sin embargo, pilotar comparaciones puede alterar bastante los programas nacionales y, como se trata de un “bien común”, hay buenas razones para preferir centralizar estas labores y compartir sus costes. De hecho el BIPM tiene un número de instalaciones únicas que demuestran este principio, y los ejemplos pueden ser los patrones Hall cuántico y Josephson viajeros para electricidad, que permiten la comparación de los patrones nacionales fijos, o la instalación SIR para radionucleidos, o el patrón de ozono del BIPM, que actúan como patrones mundiales bien contrastados. Estos patrones están disponibles para los Estados Miembros, de forma que estos pueden comparar sus patrones nacionales con los del BIPM y relacionarlos con el sistema mundial.

En los últimos años, debido naturalmente a la crisis económica, han existido presiones sobre el presupuesto del BIPM, pero a menudo me pregunto si hacer más en el BIPM, con gastos compartidos, sería más rentable que hacer menos. También ha cambiado con el tiempo el aumento de enlaces internacionales que tiene lugar. El mundo se ha convertido en un lugar mucho más complejo, y el BIPM es capaz de desempeñar un papel importante ayudando a asegurar que la metrología se maneja apropiadamente por otras organizaciones intergubernamentales e internacionales. A nivel técnico tenemos la suerte de contar con personal experimentado, científicos aún en activo, los cuales lideran equipos dinámicos y son muy respetados. Esto crea una diferencia positiva en términos de influencia y, a este respecto, el BIPM es la envidia de otros organismos intergubernamentales sin capacidad técnica.

¿Cuál es el papel de la metrología, y del BIPM en particular, en la innovación, el desarrollo científico y la globalización?

Bien, esas son tres preguntas bastante distintas, y las voy a considerar en orden inverso. El comercio global depende absolutamente de la metrología en general y del BIPM de forma más específica. Esto no es sorprendente teniendo en cuenta el papel fundamental del BIPM, que es establecer la uniformidad de las mediciones en todo el mundo, lo que es visible de varias formas. Quizás lo más obvio es la capacidad de cumplir con los requisitos legales. La mayoría de los artículos y de los productos con los que se comercia deben cumplir con un montón cada vez mayor de requisitos legales, más y más exigentes, particularmente para asegurar su seguridad y sus credenciales medioambientales. Para demostrar que los requisitos se cumplen se realizan medidas y ensayos, y está claro que la aceptación internacional de los resultados facilita en gran medida el comercio. Sin embargo, la metrología no sólo sostiene el comercio global por medio de la regulación. La interoperatividad y la necesidad de cumplir con las especificaciones de los usuarios también desempeñan un papel igual de importante pero menos obvio.

En los últimos años el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo del CIPM (CIPM MRA), dirigido por el BIPM, se ha convertido en una piedra angular que permite que los INM y su comunidad de usuarios puedan ver quién proporciona servicios de calibración con datos revisados disponibles que incluyen tanto el alcance como la incertidumbre. Respecto a la interrelación entre la ciencia y la metrología, es estrecha y de ella se benefician las dos partes. El avance científico abre nuevas posibilidades, por ejemplo nuevos instrumentos, mientras que la capacidad de realizar mejores mediciones facilita los descubrimientos científicos. Pero permítame centrarme en el papel del BIPM.

No existe mejor ejemplo de la importancia de la uniformidad de la medición en la ciencia que el debate sobre el cambio climático. Se realizan un enorme número de mediciones de una amplia variedad de parámetros por muchos actores diferentes utilizando una vasta variedad de técnicas, técnicas que evolucionan a lo largo de las grandes escalas de tiempo necesarias para entender el cambio climático. Por lo tanto no le sorprenderá oír que el BIPM trabaja en estrecha relación con la WMO (Organización Meteorológica Mundial) para reafirmar la garantía de las medidas realizadas en todo el mundo. Debería añadir que hacemos esto, en buena parte, asegurando la participación en el debate y las acciones meteorológicas de expertos apropiados en metrología de los INM de todo el mundo.

Sin una metrología sólida el papel del innovador, por lo menos en las áreas de alta tecnología, está seriamente comprometido. La nanotecnología permanecería únicamente como un fenómeno interesante para explorar en el laboratorio, pero con la metrología apropiada podrá alcanzar el mercado de miles de millones de euros que se prevé

Estos trabajos ponen de relieve uno de los puntos fuertes del BIPM, que no es otro que su capacidad para asociarse con otros organismos intergubernamentales o internacionales de una forma que ningún INM aislado, por definición un organismo nacional, podría conseguir. El BIPM tiene capacidad de hacerse oír en las altas esferas, y no sólo con el WMO. El BIPM tiene acuerdos con más de 30 organismos intergubernamentales o internacionales a uno u otro nivel.

Permítame trasladarme ahora hacia el papel de la metrología, y del BIPM en particular, en la innovación. Sin una metrología sólida el papel del innovador, por lo menos en las áreas de alta tecnología, está seriamente comprometido. De hecho es uno de los temas debatidos ampliamente en nuestra comunidad en relación con la nanotecnología. Sin la metrología la nanotecnología permanecería como un fenómeno interesante para explorar en el laboratorio pero sólo con la metrología apropiada podrá alcanzar la nanotecnología el mercado de miles de millones de euros que se prevé. Es un dilema no sólo para los INM sino para el BIPM en particular, porque es un área de aplicación más que un área de patrones primarios metrológicos. En el caso del BIPM es un dilema también porque no disponemos de los recursos para comprometernos de forma importante, incluso si ello está justificado.

Dada la importancia de la metrología en la vida diaria de los ciudadanos y el impacto en el comercio y la ciencia, ¿cómo es posible que sea tan desconocida?

Bien, creo que al menos parte de la respuesta es porque nosotros, no sólo el BIPM sino toda la comunidad metrológica en su conjunto, hacemos el trabajo muy bien. Sin la metrología el mundo moderno que conocemos no existiría, no podría existir. Sin la coordinación internacional de la metrología sería ciertamente mucho más difícil, digamos, fabricar la cola horizontal de todos los Airbus en España y unirla al fuselaje en Francia, para más tarde ensamblarlo en Alemania con las alas fabricadas en Reino Unido. Hoy en día Airbus fabrica activamente fuera de Europa también, y la metrología, como el comercio y los negocios actuales, es básicamente una actividad global. De la misma manera el movimiento de mercancías por el mundo no sería posible de la forma que lo conocemos sin el respaldo de la metrología; cada vez que algo fuese importado tendría que ser comprobado de nuevo en su totalidad.

Tampoco las cosas que ahora damos por descontado, la banca electrónica, los teléfonos móviles, la navegación por satélite, las comunicaciones aéreas modernas, o internet, podrían funcionar sin la metrología y el trabajo de los INM y el BIPM. De alguna forma la metrología puede ser comparada con los cimientos de un rascacielos. No se tendría ni se podría disponer del mundo altamente tecnológico que damos por descontado sin los cimientos ocultos de los sistemas de metrología nacionales e internacionales. Tristemente estamos fuera del campo de visión, como los cimientos de un edificio. Sin embargo en varios países los INM llevan a cabo una gran variedad de actividades de sensibilización. De hecho el BIPM y la OIML se unen todos los años para celebrar el Día Mundial de la Metrología el 20 de mayo, en el aniversario de la firma de la Convención del Metro en 1875. Proporcionamos pósteres (disponibles para su descarga en inglés y francés), de los que el año pasado se prepararon 15 traducciones más por los institutos participantes (incluyendo el español). Además, alrededor de 33 países organizaron y registraron sus celebraciones del Día Mundial de la Metrología en nuestra página web en 2011. Estaré encantado si España lo hiciera de nuevo en 2012, donde el tema será “Metrología para la Seguridad”.

¿Cómo percibe el nivel de la metrología en Europa y su desarrollo? ¿Y en España?

Europa ha sido siempre muy fuerte en metrología, con todas las ventajas y desventajas que conlleva tener las capacidades distribuidas por los 27 países de la Unión Europea o, más correctamente, por los 37 países que son ahora miembros de EURAMET, la Colaboración Europea de Institutos Nacionales de Metrología. En los últimos años EURAMET ha innovado a su manera y ha puesto sus recursos para la investigación en metrología en un fondo común, con el apoyo de la Comisión Europea, estableciendo el Programa Europeo de Investigación en Metrología. Los detalles del EMRP y los proyectos que financia se pueden ver en la página web de EURAMET y van desde la metrología fundamental hasta proyectos focalizados en la industria y proyectos relacionados con la salud, la energía, el medioambiente y demás. El EMRP es uno de los programas multinacionales más integrados, y España y el sistema metrológico español han sido parte de este proceso desde el principio.

España no sólo es capaz de participar en los proyectos de investigación conjuntos, sino que también lo es de desempeñar el difícil papel de coordinarlos y liderarlos.

De hecho me doy cuenta con satisfacción de que España no sólo es capaz de participar en los proyectos de investigación conjuntos sino que es capaz de desempeñar el difícil papel de coordinarlos y liderarlos. El CEM liderará uno de los últimos proyectos EMRP que se han seleccionado sobre las nuevas técnicas para la diseminación trazable de la temperatura, y el CIEMAT, uno de los institutos españoles designados, está liderando uno de los proyectos de la convocatoria del EMRP del 2010, que aborda el espinoso asunto de identificar fuentes radioactivas ocultas entre los desechos de la industria del metal.

En términos de capacidades de medida y calibración, el lector puede adoptar sus propias decisiones fundamentadas sobre España, visitando la base de datos KCDB, establecida bajo el CIPM MRA y mantenida por el BIPM, disponible públicamente en la página web del BIPM. La base de datos incluye aquellos servicios ofrecidos por los INM (y otros institutos designados que forma parte del sistema metrológico nacional) que han superado el proceso internacional de revisión. Se puede ver que España tiene casi 500 servicios incluidos, y por tanto puede ofrecer unas capacidades muy completas a su industria y a otras partes interesadas. No conozco tanto si la calidad de los servicios incluidos es apropiada para la economía española y para sus promotores. Sin embargo España, como la mayoría de los países, responde a consultas de las partes interesadas de forma significativa cuando establece sus programas de metrología, por eso confío en que se hace un buen trabajo. Eso indica que todos los INM aprecian que sus clientes industriales y otras parte interesadas identifiquen qué se necesita en el futuro, porque no se puede tener suficiente diálogo ni a nivel nacional ni internacional. Y como en todos los sitios, hay que definir prioridades y equilibrar presupuestos.

¿A qué tema de la metrología de nuestro tiempo cree que se le debe dedicar más recursos y esfuerzo?

Sólo puedo comentar en profundidad sobre el BIPM, pues cada país debe decidir sobre sus actividades en metrología por sí mismo basándose en sus prioridades nacionales. Primeramente permítame decir que el BIPM tiene buenos antecedentes de adaptación a un mundo cambiante, mejor de lo que a menudo se percibe. La priorización ha conducido a varios cambios a lo largo de los años en nuestras actividades de laboratorio. Bajo la orientación de los estados miembros y del CIPM se tienen que acometer decisiones difíciles según aparecen nuevas prioridades.

Ya no disponemos de laboratorios dedicados a longitud, o a radiometría y fotometría, detuvimos nuestras actividades sobre neutrones, y estamos concluyendo nuestro trabajo en gravimetría. Estos cambios permiten al BIPM abordar o expandirse hacia áreas más novedosas, especialmente en los últimos años en la química y en actividades relativas a la balanza de potencia, la alternativa a largo plazo para reemplazar el Prototipo Internacional del Kilogramo. Mirando hacia delante, de nuevo desde la única perspectiva del BIPM y refiriéndose a las actividades del BIPM, es fácil responder a su pregunta. Como se indicó en el programa de trabajo propuesto y debatido en la CGPM en octubre del año pasado, nos hubiera gustado llevar a cabo una actualización importante de nuestras instalaciones para ir al compás de los tiempos y expandirnos hacia una nueva área fundamental en los próximos años. Sin embargo, deseos y recursos no son lo mismo y las obligaciones presupuestarias impuestas por la CGPM hacen que ambos sean imposibles si no podemos atraer recursos adicionales de fuentes no tradicionales.

Permítame expandirme un poco sobre por qué pensamos que está justificado pedir recursos adicionales. El BIPM es activo en dos áreas principales de las radiaciones ionizantes, la medición de radionucleidos y la dosimetría. Nuestro trabajo, junto con los INM, da soporte a las industrias médica y nuclear, salud y seguridad, incluyendo tanto la seguridad como la vigilancia medioambiental. En radionucleidos mantenemos el sistema de referencia internacional para aquellos que emiten rayos gamma, y en dosimetría el BIPM proporciona un marco internacional para medidas nacionales coherentes y con equivalencia demostrable. Por ejemplo mantenemos instalaciones de rayos X de baja y media energía y, para mamografías, instalaciones de haces de 60Co y 137Cs y patrones para energías más altas. Sin embargo, el instrumento elegido hoy en día para tratar el cáncer en los hospitales ha dejado de ser el 60Co, dando paso a los aceleradores lineales, que ofrecen haces de mayor energía. No hay duda de que el BIPM podría ofrecer un mejor servicio a sus Estados Miembros, incluyendo una reducción clínicamente relevante en la incertidumbre de los haces para terapia de cáncer, si tuviésemos en el BIPM un acelerador lineal dedicado a la clínica, como patrón de referencia. Esto requeriría una inversión mayor, no sólo para comprar el LINAC, sino para construir una cámara adecuada y equiparla. Desafortunadamente, es comprensible que en este momento los Estados Miembros, muchos de los cuales se enfrentan a limitaciones financieras severas, no hayan estado preparados para apoyar el presupuesto adicional necesario.

La segunda área en la que nos gustaría hacer más es la química. Los recientes avances científicos permiten la aplicación de aproximaciones metrológicas rigurosas en áreas donde hasta ahora no había sido posible. Expresado de forma más simple, la mejora de la ciencia está permitiendo aplicar la metrología a moléculas cada vez más grandes. Somos ya muy activos en la equivalencia internacional de patrones para la vigilancia de la calidad del aire y del cambio climático, y nos gustaría expandir el trabajo hacia la equivalencia de calibradores orgánicos primarios para salud, alimentación, ciencia forense, productos farmacéuticos y control medioambiental. Específicamente, querríamos poder caracterizar y comparar determinaciones de impunidad de moléculas orgánicas de alto peso molecular, especialmente para péptidos y algunas proteínas. Esto apoyaría el aseguramiento de la calidad a nivel mundial de productos terapéuticos y de diagnóstico, tales como la insulina y su papel como factor de crecimiento y las hormonas. Sin embargo, una vez más como tantas otras, estamos limitados por el presupuesto. En la actualidad estamos revisando junto con el CIPM la priorización para ver precisamente qué se puede hacer en el próximo programa de trabajo, ajustándonos al presupuesto para este próximo periodo (2012-2015) realizado por la CGPM a últimos del año pasado. Así, sabré mejor qué podemos hacer exactamente en el futuro.

Sin duda en los ámbitos nacionales se han debido hacer las mismas preguntas sobre prioridades, y desde luego las respuestas dependerán de la economía particular de cada país, y de su estrategia económica. Nos hemos fijado en la iniciativa Europa 2020, la cual identifica muy probablemente muchos de los objetivos relevantes para España.

¿Puede decirnos unas pocas palabras sobre las nuevas definiciones de las unidades básicas de medida y el nuevo SI? Afectarán estos cambios de forma significativa al desarrollo de la ciencia? ¿Y a la vida diaria de los ciudadanos? ¿Cuándo será aplicable?

Durante el último mes de octubre, la 24ª Conferencia General de Pesas y Medidas (CGPM) adoptó la Resolución 1 “Sobre la posible futura revisión del Sistema Internacional de Unidades, el SI” , un paso histórico en los esfuerzos para situar el Sistema Internacional de Unidades (SI) en línea con la ciencia y la tecnología contemporáneas. Aunque la Resolución 1 no desvela una fecha para la adopción del “Nuevo SI”, sí proporciona una indicación clara de cómo se definirá y estructurará: existirán las mismas siete unidades básicas actuales (segundo, metro, kilogramo, amperio, kelvin, mol y candela). De estas, el kilogramo, el amperio, el kelvin y el mol se redefinirán tras elegir valores numéricos exactos para la constante de Planck, la carga eléctrica elemental, la constante de Boltzmann y la constante de Avogadro, respectivamente. El segundo, el metro y la candela ya están definidos mediante constantes físicas y sólo será necesario reeditar sus definiciones actuales.

Las nuevas definiciones mejorarán el SI sin cambiar la magnitud de ninguna unidad, asegurando por tanto la continuidad con las mediciones actuales. En consecuencia, no habrá ningún cambio notorio en la vida diaria de los ciudadanos, aunque se resolverá una discontinuidad que preocupa al mundo científico desde hace mucho tiempo, y que se está haciendo cada vez más relevante en las aplicaciones científicas. Respecto a cuándo se realizará la redefinición, bien, la respuesta a esta pregunta depende de los resultados experimentales. Aunque los resultados son prometedores, existe todavía alguna discrepancia entre los resultados de los distintos experimentos de la balanza de potencia y de éstos con los del proyecto de coordinación internacional Avogadro. De hecho implementar las redefiniciones requiere una nueva Resolución de la CGPM, y la próxima conferencia está programada para 2014, por lo que ésta sería la fecha posible más próxima, pero como dije, esto depende de la ciencia.

En un mundo globalizado, con grandes institutos de metrología y potentes centros de investigación , ¿qué papel deberá desempeñar el BIPM? ¿Cuáles son los planes estratégicos del BIPM a medio y largo plazo? Específicamente, ¿qué líneas de trabajo debería desarrollar el BIPM en el futuro?

En octubre del año pasado la CGPM aprobó la Resolución 10 “Sobre el papel, misión, objetivos estrategia a largo plazo y gobierno del BIPM”, y estableció un grupo de trabajo “ad hoc” formado por representantes de los Estados Miembros, el Presidente del CIPM y yo mismo para estudiar la gobernanza del BIPM y su estrategia a largo plazo. El grupo de trabajo “ad hoc” acaba de comenzar su trabajo y el BIPM estará claramente influenciado por las deliberaciones del grupo. No me gustaría especular en esta etapa sobre el resultado, nada más decir que apoyo totalmente la necesidad de esta revisión y espero con interés esta discusión. La estructura de gobierno del BIPM no ha cambiado significativamente durante algún tiempo, y no hay duda de que el BIPM se beneficiaría enormemente de una estrategia a largo plazo aprobada por sus Estados Miembros. Mi otro comentario es que espero que la comunidad internacional reconozca el valor del BIPM, y particularmente su contribución a dotar de trazabilidad al kilogramo, crear la escala de tiempo mundial, y proporcionar instalaciones únicas y contrastadas en las que comparar los patrones nacionales, y como fuente de experiencia especializada en comparaciones de patrones nacionales.

En el mundo de los negocios y el comercio, la metrología es hoy una actividad global. Las cosas que ahora damos por descontado, la banca electrónica, los teléfonos móviles, la navegación por satélite, las comunicaciones aéreas modernas, o internet, ninguna de ellas podría funcionar sin la metrología y el trabajo de los INM y el BIPM

En un tiempo de penuria económica, cuando muchos Estados están ajustando sus presupuestos y priorizando ciertas líneas estratégicas, ¿qué recomendaría a los gobiernos en relación con la metrología y particularmente con la infraestructura nacional y los institutos nacionales de metrología?

Los gobiernos tienen elecciones muy difíciles, y no me gustaría tener que tomar las decisiones a las que se enfrentan muchos muchos de ellos. También es obvio que no hay muchos votos de apoyo a la metrología. Recorte la sanidad, o la educación, o los beneficios sociales, y los ciudadanos protestarán ruidosamente; sin embargo, no creo que se vean grupos de protesta protegiendo los presupuestos de los institutos nacionales de metrología o la contribución al BIPM. Ahora bien, los gobiernos sabios deben ser conscientes de la contribución vital que su inversión en la infraestructura metrológica hace a la salud social y económica de un país a medio y largo plazo. Vivimos en un mundo complejo y competimos de forma global, por lo que la capacidad para añadir valor a nuestros artículos y servicios, y abordar los llamados grandes desafíos, como el cambio climático, la energía, la salud, etc., descansa sobre los cimientos de la infraestructura técnica, de la cual la metrología es una componente crucial. En Europa EURAMET ha logrado mucho para integrar la investigación, pero puede haber más posibilidades de colaboración para proporcionar servicios a través de las fronteras, pero esos son asuntos de EURAMET y sus miembros, no del BIPM.

Para finalizar, ¿podría decirnos algo sobre su experiencia personal como director del BIPM? ¿Es la vida en el BIPM diferente que en un instituto nacional de metrología como el PTB?

Permítame decirle primero que me sentí muy honrado cuando me enteré que el CIPM había decidido ofrecerme el puesto de director del BIPM. Este puesto, creo, es el trabajo más excitante en el mundo de la metrología.

Ofrece la posibilidad de estar en el centro de los desarrollos metrológicos internacionales. No sólo el BIPM es el hogar de científicos de talla mundial que por sí mismos desempeñan un papel importante en el desarrollo posterior del SI, sino que poder participar en todas las reuniones de los Comités Consultivos, donde se divulga y discute todo el progreso en metrología proporciona una visión única. Además está el trabajo de coordinación con otras organizaciones intergubernamentales e internacionales. Hoy día se reconoce la importancia de la metrología no sólo para las áreas clásicas de la industria, el comercio y la ciencia, sino también para los grandes desafíos de nuestro tiempo tales como el cambio climático, la salud y el medio ambiente. Por eso la estrecha cooperación del BIPM con organizaciones como OIML, ILAC, ISO, IAEA; WHO, WMO y otras, es fundamental para encarar estos desafíos con éxito.

Ser el director del BIPM es un cargo verdaderamente exigente, pero el reconocimiento internacional que el BIPM recibe es también altamente gratificante.

Michael Kühne

Prof. Michael Kühne, Director del BIPM desde Enero del 2010. Michael Kühne entró en el BIPM como Director Designado en 2009, con anterioridad él había sido miembro de la Junta Presidencial del Physikalisch-Technische Bundesanstalt (PTB) de Alemania.

Es muy bien conocido por la comunidad metrológica, aportando una carrera científi ca en metrología así como una amplia experiencia en la gestión científi ca, ambas obtenidas en el PTB y como presidente de EURAMET e.V. (La Asociación Europea de institutos nacionales de metrología).

Michael Kühne nació en 1949. Después de recibir su doctorado en 1977 entró en el PTB de Berlín, donde participó en el desarrollo del laboratorio del PTB de radiometría ultravioleta en vacío en el anillo de electrones BESSY y fue designado Jefe de este laboratorio en 1986.

En el 1991 Michael Kühne se pasó a la “Termometría” y asumió la posición de Jefe del Departamento de temperatura y calor del PTB.

En 1992 fue distinguido con la “Habilitation” (cualifi cación de tesis postdoctoral) y fue designado profesor en el Departamento de Física de la Universidad de Hannover; En 1996 fue designado adjunto a la cátedra.

En el año 2001, el Prof. Kühne se trasladó de Berlín a Braunschweig para ser Jefe de personal de la Junta Presidencial del PTB y en el 2003 llegó a ser segundo vice-presidente de la Junta.

De junio de 2006 a marzo de 2009 fue presidente, primero de EUROMET y posteriormente de EURAMET, siendo el primer presidente de esta última.

En noviembre de 2007, el Comité Internacional de Pesas y Medidas (CIPM) eligió a Michael Kühne como Director Designado del BIPM. Entró en el BIPM como Subdirector en abril de 2009. Desde enero de 2011 es el Director del BIPM.

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